Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte.
TSK
TSK · Juan 3:6
مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RV 1858.
Gracias doy á Dios, por Jesu-Cristo Señor nuestro. Así que yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado.
Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el Espíritu mortificareis las obras de la carne, viviréis.
El primer hombre [es] de la tierra, terreno: el segundo hombre, [que es] el Señor, [es] del cielo.
Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagais la concupiscencia de la carne.
Entre los cuales todos nosotros tambien vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, tambien como los demás.
Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente está en él, y no puede pecar, porque es nacido de Dios.