Entonces Moisés y Aarón vinieron a Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los hebreos dice así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo para que me sirvan.
TSK
TSK · Santiago 4:6
مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RVG.
Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses; pues [aun] en lo que se ensoberbecieron, [Él fue] sobre ellos.
Pero Ezequías, después de haberse enaltecido su corazón, se humilló, él y los moradores de Jerusalén; y no vino sobre ellos la ira de Jehová en los días de Ezequías.
Su oración también, y cómo fue oído, todos sus pecados, y su prevaricación, los sitios donde edificó lugares altos y había puesto imágenes de Asera e ídolos antes que se humillase, he aquí estas cosas [están] escritas en las palabras de los videntes.
y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar, y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestiduras, y lloraste en mi presencia, yo también [te] he oído, dice Jehová.
Atavíate ahora [de] majestad y de alteza; y vístete de honra y de hermosura.
Aunque Jehová [es] excelso, atiende al humilde; mas al altivo mira de lejos.
Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma:
Antes del quebrantamiento se enaltece el corazón del hombre, y antes de la honra [está] la humildad.
La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
Y la altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día.
Hemos oído de la soberbia de Moab, [es] soberbio en extremo; de su soberbia, su arrogancia y su altivez; pero sus mentiras no permanecerán.
Porque así dice el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fue depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria:
‹Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.›
‹Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.›
Igualmente, jóvenes, sujetaos a los ancianos; y todos sujetaos unos a otros, y vestíos de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.