Ahora, pues, haz pregonar, que lo oiga el pueblo, diciendo: El que teme y se estremece, madrugue y vuélvase desde el monte de Galaad. Y se volvieron de los del pueblo veintidós mil; y quedaron diez mil.
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TSK · Revelación 21:8
مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RVG.
El testigo falso no quedará sin castigo; y [el que] habla mentiras, perecerá.
Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, del hijo del hombre, que por heno será contado?
Y vendré a vosotros a juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros; y contra los que juran mentira, y los que defraudan en [su] salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y [contra] los que privan [de su derecho] al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.
‹Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a Aquél que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.›
‹donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.›
‹Vosotros sois de [vuestro] padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él ha sido homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, porque es mentiroso y padre de mentira.›
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
aquel [inicuo], cuya venida será según la operación de Satanás, con todo poder y señales, y prodigios mentirosos,
que con hipocresía hablarán mentiras; teniendo cauterizada su conciencia;
Honroso es en todo el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios.
¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
‹Yo conozco tus obras, y tu trabajo, y tu paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos;›
y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.
Y la muerte y el infierno fueron lanzados en el lago de fuego. Ésta es la muerte segunda.