Habita en esta tierra, y seré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu simiente daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre.
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TSK · Juan 14:21
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Y será que, si obedeciereis cuidadosamente mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma,
Pues siguió a Jehová y no se apartó de Él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés.
Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos.
He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré Nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá:
Y rociaré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
Y Él dijo: ‹Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.›
‹No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.›
‹Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.›
‹Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.›
‹Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en uno; y para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado como también a mí me has amado.›
Y le vi que me decía: ‹Date prisa, y sal cuanto antes de Jerusalén; porque no recibirán tu testimonio acerca de mí.›
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que [lo] quite de mí;
Pero el Señor estuvo a mi lado, y me esforzó, para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los gentiles oyesen; y fui librado de la boca del león.
Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado por justicia, y fue llamado: Amigo de Dios.
pero el que guarda su palabra, verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado en él; por esto sabemos que estamos en Él.
Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: Que andéis en él, como vosotros habéis oído desde el principio.
‹He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.›