Y la gloria del SEÑOR reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.
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TSK · Marcos 9:7
Treasury of Scripture Knowledge references in Sagradas.
¶ Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a él oiréis.
¶ <I>Yo</I> recitaré el decreto. El SEÑOR me ha dicho: Mi hijo <I>eres</I> tú; yo te engendré hoy.
Veía en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como <I>un</I> hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de gran edad, y le hicieron llegar delante de él.
Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y una voz de la nube, <I>que</I> dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento; a El oíd.
Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.
Y hubo <I>una</I> voz de los cielos <I>que decía</I> : Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
Y yo <I>le</I> vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo;
Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente.
Le respondieron los judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo Hijo de Dios.
Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado; y una nube le recibió y <I>le</I> quitó de sus ojos.
Este es el Moisés, el cual dijo a los hijos de Israel: Un profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; a él oiréis.
el cual fue declarado Hijo de Dios con potencia, según el Espíritu de santificación, por la resurrección de los muertos), de Jesús, el Cristo, Señor nuestro,
Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos <I>escaparemos</I> nosotros, si desecháramos al que habla desde los cielos.
En esto se mostró la caridad de Dios en nosotros, en que Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
Pero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado entendimiento; para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesús, el Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.