TSK

TSK · Marcos 8:34

مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RVG.

العودة إلى المقطع

y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos;

‹Entrad por la puerta estrecha; porque ancha [es] la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición y muchos son los que entran por ella.›

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: ‹Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.›

Y llamando [a sí] a toda la multitud, les dijo: ‹Oídme todos, y entended:›

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: ‹Una cosa te falta: Ve, vende todo lo que tienes y da a los pobres; y tendrás tesoro en el cielo; y ven, toma tu cruz, y sígueme.›

‹Porfiad a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.›

‹Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.›

Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:

Simón Pedro le dijo: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: ‹A donde yo voy, no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.›

Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, le dijo: ‹Sígueme.›

sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con [Él], para que el cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Así que los que somos fuertes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.

Por lo cual, si la comida hace tropezar a mi hermano, jamás comeré carne para no ser tropiezo a mi hermano.

Os aseguro por la gloria que de vosotros tengo en Cristo Jesús Señor nuestro, que cada día muero.

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias.

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor a Cristo.

Que ahora me regocijo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia,

Porque oímos que hay algunos de entre vosotros que andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.

Salgamos, pues, a Él, fuera del campamento, llevando su vituperio.

antes bien regocijaos en que sois participantes de los padecimientos de Cristo; para que cuando su gloria sea revelada, os regocijéis con gran alegría.

En esto conocemos el amor [de Dios], en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner [nuestras] vidas por los hermanos.