Y parirá Hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará su pueblo de sus pecados.
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TSK · Juan 1:29
Treasury of Scripture Knowledge references in RV 1858.
Y mirando á Jesus que andaba [por allí,] dijo: Hé aquí el Cordero de Dios.
Y el lugar de la escritura que leia, era este: Como oveja á la muerte fué llevado; y como cordero mudo delante del que le trasquila, así no abrió su boca.
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados, conforme á las escrituras;
El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro;
El cual se dió á sí mismo [en] precio del rescate por todos, [para] testimonio en sus tiempos:
El cual, siendo el resplandor de gloria, y la misma imágen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgacion de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas,
Así tambien Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez sin pecado será visto de los que lo esperan para salud.
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habeis sido sanados.
Y él es la propiciacion por nuestros pecados y no solamente por los nuestros, sino tambien por los de todo el mundo.
En esto consiste el amor; no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo [en] propiciacion por nuestros pecados.
Y miré, y hé aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenia siete cuernos, y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados en toda la tierra.
Que decian en alta voz: El Cordero que fué inmolado es digno de tomar el poder, y riquezas, y sabiduría, y fortaleza, y honra, y gloria, y alabanza.
Y decian á los montes, y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero:
Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulacion, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero.
Y ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte.
Y MIRÉ: y hé aquí el Cordero estaba sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenian el nombre de su Padre escrito en sus frentes.
Este tambien beberá del vino de la ira de Dios, el cual está echado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles, y delante del Cordero.
Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá; porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes; y los que están con él, son llamados, y elegidos, y fieles.
Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
Y el muro de la ciudad tenia doce fundamentos, y en ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominacion y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.