Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
TSK
TSK · Santiago 4:8
مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RVG.
y salió al encuentro de Asa, y le dijo: Oídme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová [estará] con vosotros, si vosotros estuviereis con Él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, Él también os dejará.
A pesar de no haber iniquidad en mis manos, y de haber sido pura mi oración.
Jehová me pagó conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Y en cuanto a mí, el acercarme a Dios [es] el bien; he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.
Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.
Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca [a mí] con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón lejos está de mí, y su temor para conmigo fue enseñado por mandamiento de hombres.
En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalén: Viento seco de las alturas del desierto vino a la hija de mi pueblo, no para aventar, ni para limpiar.
Te acercaste el día que te invoqué: dijiste: No temas.
Y rociaré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
Por tanto, diles: Así dice Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
‹O haced el árbol bueno y su fruto bueno, o haced el árbol malo y su fruto malo, porque el árbol por [su] fruto es conocido.›
‹¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de desenfreno.›
Y el Señor le dijo: ‹Ahora, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera de la copa y del plato; pero por dentro estáis llenos de rapiña y de maldad.›
Así que, amados, teniendo tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Porque la ley nada perfeccionó; mas [lo hizo] la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.
A la figura de lo cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como testimonio de una buena conciencia delante de Dios) por la resurrección de Jesucristo,