TSK

TSK · Juan 13:34

مراجع Treasury of Scripture Knowledge في RVG.

العودة إلى المقطع

Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y lo amarás como a ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios.

Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos.

‹Esto os mando: Que os améis unos a otros.›

Amaos los unos a los otros con amor fraternal, en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

La caridad es sufrida, es benigna; La caridad no tiene envidia, la caridad no es jactanciosa, no se envanece;

Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; solamente que no [uséis] la libertad como ocasión para la carne, sino por amor servíos los unos a los otros.

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros a Dios, ofrenda y sacrificio de dulce fragancia.

habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor [que tenéis] a todos los santos,

Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también [lo hacemos] nosotros para con vosotros;

Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo sobremanera, y el amor de cada uno de vosotros, abunda más y más de unos para con otros;

Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;

Finalmente, [sed] todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;

Hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a [su] hermano, permanece en muerte.

Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo el que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un mandamiento nuevo, sino aquel que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.