Entónces vino á sus discípulos, y díceles: Dormid ya, y descansad; hé aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.
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TSK · Juan 13:1
Treasury of Scripture Knowledge references in RV 1858.
Y DOS dias despues era la Pascua, y [los dias] de los panes sin levadura; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderian por engaño, y le matarian.
Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: Hé aquí, echo fuera demonios, y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer dia soy consumado.
Habiendo estado con vosotros cada dia en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
Díceles entónces Jesus: Mi tiempo aun no ha venido; mas vuestro tiempo siempre está presto.
Estas palabras habló Jesus en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aun no habia venido su hora.
Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella tierra á Jerusalem ántes de la Pascua, para purificarse.
Sabiendo Jesus que el Padre le habia dado todas las cosas en las manos, y que habia salido de Dios, y á Dios iba,
Habeis oido como yo os he dicho: Voy, y vengo á vosotros. Si me amaseis, ciertamente os gozariais porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre mayor es que yo.
Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos.
Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de tí mismo con aquella gloria que tuve cerca de tí ántes que el mundo fuese.
Mas ahora vengo á tí; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.
Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré[lo aun;] para que el amor, con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.
Antes en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.
Maridos, amad á vuestras mujeres así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;
Por lo cual teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesu-Cristo os es manifestado:
Y de Jesu-Cristo, [que es] el testigo fiel, primogénito de los muertos, y el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,