Y dijo Abraham a su siervo, <I>el más</I> viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,
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TSK · Proverbios 27:18
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Y el príncipe de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos que <I>había</I> en aquella prisión; todo lo que hacían allí, él lo hacía.
Por tanto, el SEÑOR el Dios de Israel dijo: <I>Yo</I> había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora dijo el SEÑOR: Nunca yo tal haga, porque <I>yo</I> honraré a los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles.
Y de Siria habían salido escuadrones, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha que servía a la mujer de Naamán.
La lepra de Naamán se te pegará a ti, y a tu simiente para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.
He aquí como los ojos de los siervos <I>miran</I> a la mano de sus señores, <I>y</I> como los ojos de la sierva a la mano de su señora; así nuestros ojos <I>esperan</I> al SEÑOR nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros.
¶ ¿Has visto hombre solícito en su obra? Delante de los reyes estará; no estará delante de los oscuros.
He aquí os lo he dicho antes.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Bienaventurados aquellos siervos, <I>a</I> los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando; de cierto os digo, que <I>él</I> se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y pasando les servirá.
Y él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.
E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó <I>a</I> dos de sus criados, y un soldado temeroso del Señor de los que le asistían;
¿Quién jamás peleó a sus expensas? ¿Quién planta viña, y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado?
Siervos, obedeced en todo a <I>vuestros</I> amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan <I>solamente</I> a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios;
Vosotros siervos, sed sujetos con todo temor a vuestros amos; no solamente a los buenos y humanos, sino también a los injustos.